¿Que és?

El Síndrome de Tourette es un trastorno neurológico que se caracteriza por la producción de tics motores y vocales crónicos por parte de las personas que la padecen.

El síndrome recibe su nombre del neurólogo francés Gilles de la Tourette, que describió por primera vez este trastorno en el año 1885.

Los primeros síntomas del Síndrome de Tourette se inician generalmente entre los 7 y los 10 años y suelen afectar con más frecuencia a los chicos que a las chicas.

El Síndrome de Tourette es un trastorno crónico aunque la intensidad de sus síntomas es muy variable, pueden haber temporadas con muchos tics y temporadas en que casi desaparezcan.

La causa de este trastorno es genética aunque su patrón de herencia es incierto. Actualmente, encontramos diferentes equipos que están investigando cuales podrían ser los genes responsables.

 Según el doctor Emilio Fernández, profesor titular de Pediatría de la Universidad de Barcelona y fundador del Servicio de Neuropediatria del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, en su obra “Entender los Tics” (Ediciones Medici. Barcelona, 2004) hay, aproximadamente, unos 25.000 niños con el Síndrome de Tourette en España.

Tipos de tics:

TICS MOTORES

SIMPLES: Pestañear, mover la cabeza, sacudir los brazos.

COMPLEXOS: Saltar, tocar objetos o personas, doblar o retorcer el cuerpo.

 

TICS VOCALES

SIMPLES: Chillar, aclararse la garganta, hacer ruidos.

COMPLEJOS: Repetir palabras o sonidos, hacer de animales, decir palabras o frases inaceptables socialmente. 

 

Los tics aumentan por causa del estrés, la ansiedad y el cansancio, y disminuyen durante actividades que requieran concentración y en que los afectados tengan un buen dominio. Muchas personas con Síndrome de Tourette tienen habilidades especiales para la música, el teatro, los deportes y el dibujo.

Aunque a veces los afectados pueden “aguantarse” los tics con mucho esfuerzo, éstos aparecen de forma involuntaria; por esto es importante que las personas de su entorno (familiares, amigos, maestros y compañeros de trabajo) actúen con normalidad delante de los tics.

 

Las personas con Síndrome de Tourette tienen una inteligencia normal y, a veces, superior a la media, pero durante la infancia pueden tener dificultades de aprendizaje en la escuela a causa de los tics y otros trastornos asociados.

Los trastornos asociados que se dan de manera más frecuente son el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) y el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). También suelen haber trastornos del sueño, problemas de conducta, problemas de control de impulsos, depresión y ansiedad. En muchos casos, son estos trastornos los que afectan más la calidad de vida de las personas afectadas.

No todas las personas con el Síndrome de Tourette necesitan tratamiento, sólo en los casos en que los tics o los trastornos asociados interfieren en la vida cotidiana. En este caso, el tratamiento más eficaz para el Síndrome de Tourette tiene dos vertientes; por un lado, existen fármacos que disminuyen los tics aunque no los hacen desaparecer completamente; y por otro, la terapia psicológica que interviene en aspectos como  el estrés y  la ansiedad, las dificultades de aprendizaje, los problemas de conducta y el impacto psicosocial del síndrome en el afectado y en su familia.

Laura Ibáñez (Psicóloga experta en Síndrome de Tourette) 

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